Showtime vol.XIX: La Respuesta

Vida y obra de Allen "The Answer" Iverson

Lo que se dicen huevos...

El 18 de Mayo del año 2002, dos peleadores se enfrentaron en el que sería el primero de una trilogía de combates que marcaría a fuego el boxeo en la primera década del siglo XXI.

Los mejores pesos Pesados de la historia

Llegó la hora de arriesgarse. En este blog hablamos bastante de historia del boxeo, de campeones olímpicos y de las mejores peleas que merecen ser revividas por todos nosotros. Pero hoy toca volver a las listas y rankings, ese género con el que High Fidelity ha arruinado a toda nuestra generación, y acá presentamos un plato más que jugoso: los mejores 10 Pesos Pesados de la historia del boxeo. Pasen, vean y opinen.

A 45 años de la ABA, 45 años de PFA en el basket

En este febrero del año de nuestro señor 2012 se cumplen 45 años de la aparición de una de las competiciones más importantes de la historia del baloncesto. Si vienen siguiendo la serie Showtime de este blog (se los recomiendo) ya sabrán que nos estamos refiriendo a la ABA, una liga que nació con el objetivo de disputarle a la cada vez más poderosa NBA la hegemonía que esta poseía dentro del campo del basket estadounidense.

The Ringless - Vol. I: Bernard King

Con este post damos comienzo a una nueva sección en este humilde blog. Vamos a hacer un repaso de los grandes jugadores de la NBA que han finalizado su carrera sin la obtención de un título, es decir, sin poder lucir un anillo de campeón en sus dedos.

7.23.2014

Showtime vol.26: The Ball Don´t Lie



Hay algo hermoso que tiene el basket, bah, la NBA, y es el hecho de que siempre nos ha sabido atiborrar de jugadores cabeza de termo, faltos de profesionalismo, cancheros, talentosos, rompehuevos y extremadamente queribles. En los últimos años esto ha ido disminuyendo en demasía, con un montón de estrellas poblando la liga como hubieran todos salido del mismo molde, el de la humildad, el profesionalismo y la amabilidad. Nosotros no queremos eso. No. Nosotros queremos una vuelta al pasado. Y por eso el día de hoy contamos la historia de uno de los jugadores más amados que haya tenido la NBA en la última década: Rasheed Wallace.



Rasheed Abdul Wallace nació en Philadelphia, Pennsiyvania, un 17 de septiembre de 1974. Nacido y criado en la predominantemente negra zona del centro urbano de la ciudad, desde pequeño comenzó a destacarse en los deportes en general, participando en diferentes competiciones de atletismo. Sin embargo fue el baloncesto en la secundaria Simon Grantz donde realmente esplendió, llamando la atención de scouts de todo el país que en seguida lo pusieron entre los mejores prospectos de su año. Su nivel allí fue tan alto que fue premiado como el jugador del año entre los secundarios de todo el país por USA Today.
Aunque distintas universidades se mataban por contar con su presencia, el ya tenía en mente la University of North Carolina, la misma en la que una década atrás habían triunfado ya Michael Jordan y James Worthy. Su salto al baloncesto colegial se dio no sin sobresaltos, siendo que falló en múltiples ocasiones en conseguir el puntaje en el examen SAT necesario para poder competir en la Conferencia de la Costa Atlántica del basket universitario estadounidense. Otro pequeño inconveniente que tuvo, fue el hecho de que sus problemas de conducta ya se habían hecho famosos en todo el país cuando se fue expulsado del All American McDonald´s Game al que son invitados los mejores prospectos de secundarios de los EEUU. Por último, sus números eran particularmente buenos, pero así y todo su entrenador no lo ponía en cancha demasiado tiempo, promediando menos de medio encuentro por partido en minutos jugados.

Nunca lastima tener a Wilt Chamberlain de mentor

Una vez allí, no tardó en llamar la atención de todos, tanto por su juego como por su conducta. En uno de sus primeros días de entrenamiento, Sheed volcó la pelota por sobre su compañero Eric Montross al grito de ¨Tu trabajo es mío!¨. Por otro lado, la mayoría de sus compañeros habían crecido dentro del Estado y él era el único que tenían de una gran urbe como Philly. 
Antes de un partido, su charla con sus compañeros, para alentarlos fue, básicamente “Vamos a salir y jugar como si fuéramos Chicago en el NBA Jam“. Después se preguntan por qué necesitamos a más tipos como Sheed. 
En North Carolina, su técnico fue Dean Smith, un discípulo del legendario Larry Brown quien años después dirigiría a Wallace en Detroit. De hecho, el jugador admitió que el conocer el libro de jugadas de Brown desde la universidad le sirvió para adaptarse tan rápido en Detroit.
En aquel college estuvo dos años, compartiendo equipo con las veces de Jerry Stackhouse y Vince Carter, siendo elegido en el segundo equipo ideal universitario en su temporada como sophomore, y llevando incluso a los Tar Heels a disputar el Final Four de la NCAA en 1995. Ese mismo año decidió marcharse del college y declararse elegible para el draft de la NBA donde fue seleccionado por los Washington Bullets en la cuarta posición del draft. 


En el equipo capitalino solamente estuvo un año, lo suficiente como para participar en el equipo de novatos del All Star Game y para estar en el segundo quinteto ideal de los rookies. En Washington tuvo la suerte de que Chris Webber estuviera lesionado gran parte de la temporada, lo cual le permitió disputar bastantes más minutos de lo que se hubiera esperado. Sin embargo, para el año siguiente, C-Webb ya parecía estar completamente curado por lo que los dirigentes de los Bullets decidieron enviarlo a Portland a cambio de Rod Strickland. 
En Oregon Sheed habría de marcar una época, tanto a partir del excelente nivel que alcanzaría su juego como por sus problemas de conducta. Formaría, allí, parte del mejor equipo que los Trail Blazers tuvieron en su historia, al menos desde que Bill Walton se rompió todo. Y sin embargo, los quilombos de sus jugadores lo transformaría en un plantel legendario que sería recordado por todos los amantes del basket como los Portland Jail Blazers. 
La presentación en Oregon la dio utilizando una remera que rezaba un irónico “Fuck What Ya Heard“ (A la mierda con lo que escuchaste). Para ese entonces había recuperado a un hijo suyo de 2 años de una relación anterior que había sido raptado por su madre. Sus compañeros no se quedaban atrás y tampoco ayudaban, siendo arrestado por posesión de marihuana mientras conducía con el base del equipo, Damon Stoudemire. Para entonces tenía una casa enorme en la cual, por alguna razón, había instalado un urinal en el baño y tenía una gran colección de muñecos de Star Wars. Ya se había hecho famoso por acumular faltas técnicas a lo pavote discutiendo pelotudamente con todos y cada uno de los árbitros de la liga, le había tirado en la cara una toalla a su compañero Arvydas Sabonis, y por sobre todas las cosas, había hecho eclosión como un jugador fenomenal.


Capaz de tirar de lejos y de postearse con igual soltura, de meter pases espectaculares y al mismo tiempo frenar a cualquier atacante en el poste bajo, Sheed podía jugar de y marcar a aleros, ala pivots y pivots sin ningún inconveniente. Su IQ basketbolístico estaba por las nubes y su talento era indiscutible. En seguida dividió a Portland y a los fanáticos de la liga en todo el mundo. Estaban aquellos que disfrutaban su talento y veían al personaje como entrañable, y estaban los que veían en él un pésimo ejemplo y pésimo profesional. Su respuesta ante este tipo de gente fue clara. “Podés trabajar en un banco o en un 7-Eleven y donar parte de tu sueldo a caridad. Nadie te va a ver como un modelo para el resto y sin embargo lo sos. No sé por qué esperan que ese lugar lo ocupen los jugadores de basket“. Era polémico, y en Oregon más que en cualquier otro lado. Todos esperaban que fuera como Drexler, amigable con los hinchas, saludando a todo el mundo. Pero él tenía otros planes. Puso un programa de radio en Portland donde oficiaba pasando discos de bandas indie de hip hop local. Sus problemas con la ley y su relación íntima con la marihuana, mientras tanto, no le ayudaban.
Sheed se la pasaba hablando de que existía una conspiración contra los Trail Blazers por su condición de quilomberos. Que Stern no quería que ganaran nada. Sin embargo, en el año 2000 estuvieron especialmente cerca de pelear por un título, cayendo en 7 juegos ante los demoledores Lakers de Kobe, Shaq y Phil Jackson. Su papel había sido bastante amargo. En el primer juego había sido expulsado luego de quedarse mirando fijamente al árbitro sin decir nada, en una situación desconcertante para todos y ante un juez sacado. En el quinto juego había dejado absolutamente solo a Robert Horry en la jugada decisiva. En la final directamente dio asco. Pero así y todo en el cuarto juego había sabido meter 23 puntos, atrapar 13 rebotes y marcar 2 asistencias, 2 robos y 2 tapones. Sheed era capaz de lo peor y lo mejor siempre.


Nunca más volverían a estar tan cerca de un campeonato. Para entonces las faltas técnicas se habían vuelto tan características de él como su conocida marca de nacimiento, un círculo de pelo gris en la parte de atrás de la cabeza. En la temporada 2000/2001 rompió su propio récord, siendo sancionado con 41 faltas técnicas en todo el año. Ese mismo curso fue sancionado (de forma demasiado leve) con dos juegos luego de arrojarle una toalla en la cara a un árbitro.
Los Jail Blazers se estaban desmantelando y el valor de Sheed caía cada vez más bajo. Nadie lo quería. tenía talento, si, pero se lo veía como un tipo nocivo para el vestuario y que no podía manejarse como un profesional. Cuyo comportamiento nunca iba a compensar las cagadas monumentales que se mandaba dentro y fuera de la cancha.
Durante la temporada 2003/2004 la cosa llegó a un límite, especialmente luego de que declarara  “Mientras alguien FLC al final del día, yo estoy con ellos. Para los que no lo saben, FLC significa Firmar Los Cheques. Yo salgo y juego. De nuevo. Simplemente alguien tiene que FLC.“. Ya había sido multado por la NBA por no hablar antes con la prensa. Un par de semanas después, cansados, los Trail Blazers lo tradean a Atlanta por monedas donde solamente llega a disputar un partido antes de ganarse la lotería y aterrizar en Detroit. 



En los Pistons conformaría un tándem destructivo junto a Ben Wallace en la pintura, acompañado por Chauncey Billups, Tayshaun Prince y RIP Hamilton como jugadores exteriores. Dirigidos por el enorme Larry Brown, este rejunte de jugadores de rol, misfits, renegados, desclasados y tipos infravalorados iban a dar vuelta el mundo del basket. Sin ninguna superestrella llegarían tranquilos a playoffs donde empezarían a voltear un muñeco tras otro, incluyendo a unos New Jersey Nets que habían sabido dominar la Conferencia del Este los años anteriores. Antes del séptimo juego ante los Nets un periodista le preguntó a Sheed si podía manejar la presión. Su respuesta? “Afganistán, Irak, Bosnia. Eso es presión. Esto es un partido de basket“.
No llevaba un año entero allí y la hinchada de Motor City ya lo adoraba. En las finales chocaron ante unos impresionantes Lakers que contaban con Shaq, Kobe, Karl Malone y Gary Payton, con Phil Jackson dirigiéndolos en el banquillo. Los Pistons los trituraron en cinco juegos y Rasheed Wallace pudo consagrarse como campeón de la NBA. Todos lo amaban. Ya no era el quilombero fumón. Ahora era el tipo que había cerrado el culo de un equipo plagado de superestrellas. 
Qué más se puede decir cuando tenés a un tipo que, en su discurso celebrando el campeonato, citó a ese clásico de la comedia moderna que es Old School gritando “You my boy, blue!“. No amarlo es un pecado. Ah, si, que mandó a hacer cinturones de campeón personalizados alla WWF para cada uno de sus compañeros en los Pistons. Y al año siguiente, cuando los Pistons fueron a la Casa Blanca para ser recibidos por George W. Bush y un periodista le pregunta qué iba a decirle al presidente él respondió “Nada. No me interesa. No voté por él.“


En 2005 volverían a llegar a las finales de la NBA pero caerían ante otro equipo forjado alrededor de una defensa sin fisuras como eran los San Antonio Spurs. Luego se marcharía Ben Wallace a Chicago con un contrato extremadamente jugoso que nadie en su sano juicio hubiera igualado, y aunque siguieron siendo competitivos, los Pistons no volvieron nunca más a ser los mismos. Para entonces Sheed era uno de los más amados personajes de la liga. En 2006, durante un fin de semana del All Star Game en Houston, Sheed se retiró momentaneamente de una fiesta exclamando que $6 dólares era demasiado por una cerveza, que mejor iba a un Walmart a comprar birras y volvía. En esos años, Kwame Brown le comentó a la prensa que, durante un partido, cada vez que metía un tiro, Wallace le decía “No te preocupes pibe, no te pongas mal. Me pagan por hacer esto.“.
En 2008, después de una derrota, le dijo al entrenador Flip Saunders que era el peor cagón de mierda que había conocido en su vida, a los gritos, en el vestuario y frente a todos sus compañeros, lo que llevó a la renuncia del coach. Al año siguiente, el General Manager de los Pistons, Joe Dumars, había decidido que debían iniciar la reconstrucción y tradeó a Chauncey Billups, al mismo tiempo que dejó libre a Sheed al finalizar 


El lugar que eligió para continuar su carrera fueron los Boston Celtics, los mismos que ya habían sabido consagrarse campeones en 2008. Sumado al core conformado por Kevin Garnett, Paul Pierce, Ray Allen y Rajon Rondo, Sheed ayudó a la franquicia de Massachusetts a volver a las finales de la NBA por segunda vez en tres años. Sin embargo, la lesión de Kendrick Perkins debilitó a los Celtics lo suficiente como para que los Lakers se llevaran la serie en siete juegos. Tras esto decidió retirarse, aunque volvería dos años después al ruedo para jugar 21 partidos en unos New York Knicks que alcanzarían las Semifinales de Conferencia, un éxito rotundo teniendo en cuenta la historia reciente de la franquicia neoyorquina. De hecho, a pesar de las muchas críticas que siempre se le hicieron, ningún equipo suyo nunca terminó con menos de 39 victorias en temporada regular, lo cual habla de su competitividad e influencia positiva en los planteles de los que formó parte. Así y todo, a esa altura ya estaba totalmente de vuelta, oficiando más de “jugador de culto“ para los fans que se deleitavan particularmente con una costumbre suya que llevaba varios años: cada vez que un rival erraba un tiro libre tras una falta que Sheed había discutido, este gritaba desafiante “The Ball Don´t Lie!“ (La pelota no miente!). 
Tras ese curso, Wallace se retiró definitivamente de la práctica profesional de basket y hoy se dedica a residir permanentemente en el corazón de toda la gente buena y digna del mundo. Aguante él.

Ediciones anteriores de Showtime

Showtime vol.25: Skywalker, la historia de David Thompson
Showtime vol.24: The Doctor, la historia de Julius "Dr J" Erving
Showtime vol.23: Perfección, la historia de Mahmoud Abdul-Rauf
Showtime vol.22: El Leviatán del Báltico, la historia de Arvydas Sabonis
Showtime vol.21: El Padre de todas las Derrotas, la historia de Chris Webber
Showtime vol.20: Black Jesus, la historia de Earl Monroe

Showtime vol.19: La Respuesta, la historia de Allen Iverson
Showtime vol.18: Working Class Hero, la historia de Ben Wallace
Showtime vol.17: Aquel que reinó, la historia de Shawn Kemp
Showtime vol.16: Zeke, la historia de Isiah Thomas
Showtime vol.15: El Francotirador, la historia de Steve Kerr
Showtime vol.14: Dios, la historia de Dejan Bodiroga
Showtime vol.13: Soldado Universal, la historia de Antoine Walker
Showtime vol.12: Sir Charles, la historia de Charles Barkley
Showtime vol.11: El Sueño, la historia de Hakeem Olajuwon
Showtime vol.10: Play that Funky Music White Boy, la historia de Christian Laettner
Showtime vol.9: Mr. Basketball, la historia de George Mikan
Showtime vol.8: Lew Alcindor, el hombre antes de Kareem
Showtime vol.7: The Big O, la historia de Oscar Robertson
Showtime vol.6: Red Menace, la historia de Bill Walton
Showtime vol.5: Loco, loco, loco, la historia de John Brisker
Showtime vol.4: La Cabra, la historia de Earl Manigault
Showtime vol.3: Ice baby Ice, la historia de George Gervin
Showtime vol.2: Chocolate Thunder, la historia de Darryl Dawkins

Showtime vol.1: La balada de Pistol Pete, la historia de Pete Maravich

7.22.2014

Historias Increibles del Deporte - Vol: II - Manchester City 1936/37 - 1937/38

Normalmente, cuando un campeonato de fútbol de un país (es decir, una liga) comienza, los campeones defensores son, en líneas generales, grandes candidatos a volver a coronarse campeón. Por otro lado, el conjunto que más goles metió en dicha competencia es también, en líneas generales, un válido contendiente al título. Hoy vamos a hablar de un caso en el que cumple con esas dos condiciones, pero estuvo muy lejos de pelear el título.
El Manchester City disfrutó en la temporada 1936/37 de su primer título de liga inglesa, siendo el equipo más goleador de la temporada con 107 goles anotados (2,54 de promedio por juego), ganando 22 partidos, empatando 13 y perdiendo 7 (solo uno como local). Acumuló 57 puntos y aventajó por tres a su perseguidor, el Charlton Athletic. Su gran cantidad de anotación, se debió a que en dos partidos anotó 6 goles, en cuatro anotó 5 goles y en seis anotó 4 goles. una animalada, digamos. Para ponerle la frutilla al postre a la temporada de los citizen, sus vecinos, el Manchester United, descendía de categoría al terminár 21º (anteúltimo) con tan solo 32 puntos.


En la temporada 1937/38, el City era candidato, principalmente porque podía revalidar su título y comenzar a establecerse como un club importante en Inglaterra. El poderío ofensivo lo conservó, ya que siguió siendo el conjunto más goleador de la competición, aunque bajó notablemente la cantidad, ya que convirtió tan solo 80 goles (1,90 por partido), e incluso, terminó con una diferencia de gol positiva (80 a favor, 77 en contra, es decir +3). Todo esto, le sirvió de muy poco, ya que al final de la temporada el City acumuló solamente 36 puntos (14 victorias, 8 empates y 20 derrotas), finalizando en el 21º lugar de la clasificación y descendió a la Second Division, convirtiendose en el primer campeón defensor en descender en la liga inglesa y hasta la fecha sigue siendo el único en conseguirlo. Su cuota goleadora fue porque en dos partidos anotó 6 goles y en otros dos anotó 7 (solamente una vez anotó 4 o 5 goles en un partido). Para redondear una mala temporada para los celestes de Manchester, el United salió subcampeón de la Second Division y consiguió el ascenso a la First Division.
Claro que los suplicios para el City no finalizaron acá. En la temporada 1938/39 finalizaron en el quinto lugar en la Second Division, con 49 puntos, a cinco de los 54 conseguidos por Sheffield United, equipo subcampeón que logró en ascenso. Para que la racha siga positiva, con tan solo tres fechas jugadas de la temporada 1939/40 el fútbol inglés se suspende por la declaración de guerra por parte del Reino Unido hacia Alemania en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Esto significó que Manchester City recién pelear para regresar a la First Division en la temporada 1946/47, en la cual si se coronó campeón con 62 puntos (26 victorias, 10 empates y 6 empates), obteniendo en ascenso para regresar a la máxima división del fútbol inglés para la temporada 1947/48, casi diez años después de haber descendido.

7.20.2014

Un Fútbol Cargado de Futuro vol.III: El valor de los goles en un Mundial




Redactor @andresNM13


La idea para armar este "articulo" me surgió luego de leer una nota genial de Davor en NINN  que se basa en el libro The Numbers Game de Chris Anderson y David Sally (ver http://www.soccerbythenumbers.com/2011/02/point-value-of-goals-in-soccer-big.html y demás post) en el cual le dan un nuevo enfoque al análisis del fútbol al introducir estadísticas. Pero hablamos de estadísticas con sentido,no "X equipo gano el 80% de los partidos un domingo con cielo nublado"...

A partir de esa idea se me ocurrió utilizar algunas estadísticas en los Mundiales,en especial la que intenta darle un valor a los goles. En términos simples lo que hice es utilizar una formula (creada por mi ya que no se cual es la de Anderson/Sally, ver "Disclaimer") para asociar los goles convertidos en un partidos con los puntos conseguidos. Con esto lo que se busca es diferenciar el valor de cada gol porque todos sabemos que un 4º gol en 4-0 (o un resultado mas abultado) no tiene la misma importancia que el 1º.

Utilizando dicha formula para los mundiales desde Argentina 1978 a Brasil 2014 obtuve muchos datos, y al igual que los resultados que consiguieron los autores del libro, aunque existen diferencias entre todos los campeonatos del mundo, son mas similares de los que podría esperarse a priori.




Como se ve en la imagen anterior si se compara con los resultados de cualquiera de las 4 grandes ligas, que para Anderson/Sally son las importantes del mundo, no se encuentran grandes diferencias. Los datos para armar ese gráfico son:

0: 0.32
1: 1.21 (+0.89)
2: 2.19 (+0.98)
3: 2.89 (+0.70)
4: 3.00 (+0.11)
5o+: 3.00 (=)

Por ejemplo,hacer 0 goles no equivale 0 puntos,si no a 0.32 porque hay partidos que terminan 0-0 y significan 1 punto para cada equipo. Hacer el primer gol de un equipo significa 1.21 puntos y un incremental sobre no hacer goles de 0.89 puntos.Supongo que ya se van haciendo una idea de como sigue...

El mayor valor marginal es el 2º gol,esto significa que hacer un segundo gol es lo que mas acerca a un equipo a la victoria. Hacer el 4º gol solo da un incremental de 0.11 y por lo tanto es el de menor valor para un equipo,eso siempre que descartemos del 5º en adelante que directamente no tienen influencia en el resultado final de un partido. Estos datos son de un promedio de los 10 mundiales,sin embargo en 7 de ellos con solo 3 goles te asegurabas ganar el partido y del 4 gol en adelante no tenían influencia en el resultado.

Como todavia esta fresco vamos a revisar también los números que dejo Brasil 2014.



0: 0.37
1: 1.00 (+0.63)
2: 2.25 (+1.25)
3: 3.00 (+0.75)
4o+: 3.00 (=)

En este Mundial se ve mucho mas claro el valor de un 2º gol. No solo da un resultado de 2.25 puntos, ademas tiene un valor marginal muy alto alcanzando los 1.25 puntos. También es el mundial que menor puntaje le da al 1º gol (exceptuando al de 1978 cuyos números son apenas inferiores) y esto se ve reflejado en la cantidad de partidos en donde el equipo perdedor hizo un gol pero no logro ni siquiera un punto (se dio en el 35% de los partidos del mundial). Como habia adelantado antes al comentar los resultados globales,en Brasil 2014 meter mas de 3 goles no tuvo ninguna influencia en el resultado del partido.


Por ultimo voy a hacer una pequeña mención a los resultados mas comunes durante los mundiales. Casi el 70% de los partidos terminan con resultados que suman 3 o menos goles, mientras que solo el 5% de los partidos tienen 6 o mas goles. También me parece importante resaltar que solo el 25% de los partidos tienen 4 o mas goles,con lo cual se podría decir que si un equipo convierte 2 goles solo perdería o empataría el partido en 1 de cada 4 partidos.

Si quieren ver el resto de los datos entren a la cuenta de twitter @PointValueGoals en donde puse los gráficos de cada mundial,una tabla comparativa del valor de los goles en cada uno de ellos y como yapa la probabilidad de ocurrencia de un resultado en TODOS los mundiales.

Disclaimer(?): para los datos,estadísticas y distintos gráficos solo utilice los mundiales desde Argentina 1978 por varias razones. Primero fue porque la formula tiene un error que se dan en situaciones donde se produce un resultado muy extraño dentro de una copa del mundo. Este error no lo pude salvar,y aunque se que la formula no es perfecta para casos en donde no sucede el error(el cual yo detecto automáticamente en los resultados) la diferencia con la formula que utilizaron Anderson/Sally es menor al 1.5%. En segundo lugar si tomo desde 1978 son justo 10 mundiales,numero redondo y ademas la mitad de los Mundiales disputados (Y ADEMAS GANAMOS).

Otro punto que quería aclarar es que aunque esta es una aproximación a darle valor a los goles,no es perfecto. Hacer un 3º gol te acerca al triunfo porque es muy difícil que en un partido se conviertan 6 o mas goles(dando como resultado un 3-3 o algo superior),ademas tiene un efecto en la mentalidad del adversario con lo cual el resultado se puede mantener o aumentar de una manera mas fácil.

No se si les habrá gustado lo que escribí,pero por lo menos espero que les haya parecido interesante.

@AndresNM13


7.11.2014

Apología (necesaria) de LeBron James



El día viernes 11 de julio se confirmó lo que, hasta hace unas semanas, casi ninguno de nosotros esperaba. El mejor jugador del planeta tierra, LeBron James, abandonó el Miami Heat donde jugó cuatro finales y consiguió dos títulos para volver al equipo que había ninguneado en el año 2010 de una de las formas más humillantes posibles.

Temas que no se tocarán en este post: la alopecia de LBJ y su cara
de dueño de maxikiosko

Partamos de una base que todos tienen que entender. Como todo ser humano de bien con sangre en las venas, odio a LeBron James. Lo odio porque es el mejor jugador del mundo y no juega en mi equipo. En años anteriores odié por las mismas razones a Michael Jordan y a Kobe Bryant, por ejemplo. No quiere decir que no lo admire como jugador y no lo respete como lo que es. Por otro lado desde hace tiempo esto se le fue de las manos a la mayor parte de los espectadores y fanáticos de la NBA. Así que el día de hoy vamos a disfrazarnos de Keanu Reeves en esa película espantosa y vamos a hacer lo que ya muchos tendrían que haber hecho hace tiempo: defender a King James.


En primer lugar, lo que me sorprende de las críticas que llueven sobre The Chosen One es el doble discurso. Absolutamente todos nosotros en la mayoría de los deportes nos la pasamos criticando cómo los jugadores priorizan lo económico por sobre lo deportivo. Él fue en contra de este prejuicio respecto a los deportistas resignando un contrato monumental en Cleveland para firmar junto a Wade y Bosh en el Miami HEAT. Al hacer esto decidió, voluntariamente dejar de lado por lo menos un año garantizado de contrato y una cantidad importante de dinero en cada año disputado. Lo que él hizo fue, básicamente como si Messi cobrara 15 millones de euros por jugar en el Tottenham y no ganar nada y decidiera pasar a cobrar 9 millones para jugar en el Barcelona de Pep Guardiola en su momento y con todos los chiches. ¿Dónde está lo malo de esto? ¿No es lo mejor que puede hacer un deportista? 
Entiendo que la forma en la que anunció su "fuga" a South Beach fue la peor posible. El hecho de que hubiera armado todo un circo y un programa de una hora en ESPN para esto fue nefasto, siendo que dejó en banda al equipo (y a los fans) que lo habían acompañado durante 7 años. Pero por otro lado, todos conocemos bien cómo funciona la NBA. Todos sabemos muy bien que, en 10, 30, 50 años, cuando se analice la carrera de LeBron, va a tener MUCHO más peso lo que ganó que la forma en la que se fue o quedó en tal o cual equipo. Lo sabemos bien. Es peor para cualquier estrella el ser catalogada de virgen, de perdedora que de mercenaria. A nadie le importa que Shaq se haya ido de Orlando, de Los Angeles y de Miami, siempre mal con todo el mundo y siempre, en buena medida, por culpa suya. No importa porque tiene 4 anillos de campeón. Sin embargo, cada vez que alguien saca a colación los nombres Barkley, Malone o Ewing lo primero que salta es la palabra "virgo". Es así.

Uno de estos dos terminó siendo un virgo.
El otro, el mejor jugador del mundo.
Adivinen cuál es cuál (?)

Cleveland tuvo en su poder durante 7 años al mejor jugador de su generación. Por lejos. En ese lapso fue dos veces MVP de la temporada regular, una vez goleador de la liga, rookie del año, se transformó en el mayor goleador de la historia de la franquicia y llevó a los Cavs a unas finales de la NBA. En esos siete años los mejores jugadores con los que compartió plantel fueron: Carlos Boozer, Ilgauskas, Drew Gooden, Larry Hughes, Anderson Varejao y Mo Williams. En siete años eso fue lo mejor que la dirigencia de Cleveland pudo conseguir para acompañar a uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Si a mi me preguntan, entiendo perfectamente que el tipo haya preferido ir a un lugar donde tenía la posibilidad de compartir plantel con jugadores de su nivel. Si a mi me consultan, prefiero ver a un talento que aparece solo una vez por generación el jugar en un equipo que le pueda aprovechar que verlo tener que cargar con una carreta repleta de bosta año tras año. Nombres como Charles Barkley, Kevin Garnett y Allen Iverson desperdiciaron buena parte de sus carreras en equipos que, simplemente, no estaban a la altura de las circunstancias que esos talentos inigualables exigían. ¿Tan negativo es que el tipo haya decidido competir por títulos que el levantar a un montón de ineptos?
Lo cual nos lleva a algo más: si LeBron se quedaba en Cleveland en su momento (como si se quedaba en Miami ahora) hubiera estado premiando y subvencionando la ineficiencia e ineficacia de las dirigencias y propietarios de las franquicias. Los Cavs no pudieron en siete años armar un equipo decente y Miami este año no estaba dispuesto a entrar por sobre el límite del impuesto de lujo. ¿Esa es la forma de demostrarle lo importante que es al mejor jugador del mundo que, por cierto, resignó guita para jugar con vos? ¿Por qué se supone que tengo que culpar a LBJ por sus decisiones en lugar de entender que, en definitiva, es un empleado de multimillonarios y billonarios que quieren señalarlo como el "villano" de turno? 



No nos confundamos. El dueño de los Cavaliers, así como los dueños del HEAT, tienen fortunas que  sobrepasan inmensamente las ganancias que The Chosen One consiguió hasta este momento en sus 11 años como profesional. LeBron es el mejor jugador del mundo, pero estos son los tipos que más se benefician con sus talentos (según distintos análisis, si no existiera tope salarial, LBJ debería cobrar entre 40 y 70 millones de dólares por año) y los que, por otro lado, se niegan a gastar de forma que él pueda encarar el desafío que le propone la historia. Porque seamos buenos, hace tiempo que el cuatro veces MVP afronta cada temporada con la mira más puesta en su legado respecto a la posteridad que a lo que pase en ese año. James no le debía nada a Cleveland cuando se marchó rumbo a Florida. Era el equipo que lo había drafteado, si, como hubiera hecho cualquier otra franquicia si hubiera estado en su lugar. No es que le dio la oportunidad de debutar y crecer, porque esto hubiera ocurrido de todas formas. Era más lo que le debían los Cavs a LeBron que lo que el jugador podía tener como deuda. Mil veces más. Lo mismo pasa hoy. Miami no hizo nada por el mejor jugador del mundo. Solo estaba en el lugar indicado y en la situación indicada y, durante un tiempo, se portó de forma tal que le permitió desplegar lo mejor de su talento. Como, de nuevo, intentaron hacer muchos. 

¿Sabés quién estaba obsesionado con ganar? Bill Russell.

Como bien lo dicen sus nombres, los equipos de la NBA son franquicias. No son clubes. No son de sus socios como era Racing (?), sino que son empresas privadas, como era Racing (?). Uno puede ser hincha de uno de estos equipos, querer y estudiar su historia. Pero estos no se comportan de la forma que muchos esperamos teniendo nuestras cabezas en deportes como el fútbol. Tienen dueños cuyos objetivos pueden distar totalmente de lo que la historia o el legado de alguien puede llegar a determinar. Hace ya un tiempo que LeBron James, el mejor jugador de su generación, un talento único e irrepetible, viene tomando decisiones que lo que buscan es potenciar su lugar en la historia de este deporte. A uno pueden gustarle o no, pero de allí a aceptar las barbaridades que se han tenido que escuchar en los últimos 4 años hay un largo trecho.

7.07.2014

Esencia y Forma




El boxeo tiene momentos, generalmente solo uno por generación, en que dos individuos de una importancia casi icónica, única, llegan a subirse juntos a un ring para enfrentarse en uno de esas noches que paralizan no el mundo del deporte, sino el mundo a secas. Momentos como la primer Frazier vs Ali, Leonard vs Durán o Tyson vs Holyfield. Esta es la historia de una de esas peleas que se vuelven parte de la historia. Esta es la historia de Sugar Ray Leonard contra Marvelous Marvin Hagler.


Hablar de estos dos pugilistas es hablar de dos de las más antagónicas figuras que jamás hayan pisado un mismo ring en momento alguno. Marvin nació en Newark, New Jersey, un 23 de mayo de 1954 y fue criado solamente por su madre en un ambiente que podría catalogarse como algo duro, así como la Alemania Nazi podría catalogarse como algo intolerante (?). Leonard, en tanto, creció en una familia de clase media-baja de Washington DC que, aunque no le sobraba nada, podía catalogarse como estable tanto económicamente como en tanto a la conformidad del núcleo familiar. Allí donde el primero no pudo desarrollar su carrera amateur de la forma que hubiera querido, el segundo se transformó en una estrella nacional incluso antes de transformarse en profesional.
Hagler resigno la posibilidad de integrar las pruebas para un equipo olímpico norteamericano por una simple razón: necesitaba el dinero. No podía concentrarse en una carrera amateur porque necesitaba mantenerse a él y a su familia. Así en su debut en el boxeo pago cobró simplemente $40. Leonard, en tanto, fue medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 en Canadá, transformándose en la gran cara de aquel evento. Esta competición se transformó en el gran trampolín que necesitaba para convertirse en una estrella en el mundo del deporte. ¿Su primer cheque por una pelea como profesional? 40.000 dólares. Mil veces más de lo que su futuro contrincante cobró en su debut.
Pero es que ambos daban imágenes completamente contrapuestas. Leonard era extremadamente comercializable. Era lindo, carismático, siempre sonriente y daba imagen de buen tipo. Marvin era el clásico negro peligroso que el inconsciente estadounidense sigue temiendo al día de hoy. Uno era un tipo que podían tragar el mercado blanco. El otro era un baaaaaaaaaaad motherfucker


Leonard entonces tuvo todas las ayudas habidas y por haber para subir en los rankings, mientras que Hagler se transformó, desde el vamos, en uno de los tipos más eludidos del mundo del boxeo. Así y todo el talento de ambos era innegable. Pero incluso en estilos se podían encontrar diferencias insalvables. Marvin era un tipo que solía ir a la guerra, aunque era lo suficientemente versátil como para boxear cuando era necesario. Era capaz de pararse como diestro o como zurdo con igual soltura, y tenía una mano bastante pesada. Sugar Ray, en tanto,  aprovechaba una técnica pulcra, una capacidad atlética excepcional, y, por sobre todas las cosas, las manos más rápidas de la historia del boxeo. En general uno combatía y el otro danzaba. Así y todo, por la diferencia en pesos durante mucho tiempo no hubo chances de que se cruzaran. 
Como decíamos, rápidamente ambos escalaron en los rankings. Así y todo se notó la diferencia de cachet entre los dos. En sus peleas como contendientes al título, Marvin (a quien le robaron la victoria ante Antuofermo) cobró $40.000, lo mismo que Ray en su debut, mientras que Leonard, todavía sin campeonar, se llevó un cheque por un millón de dólares ante Wilfredo Benitez. Ambas peleas fueron la misma noche, y conforme situaciones así iban acumulándose, Hagler comenzaba a sumar más y más rencor frente a este púgil que tenía todo mucho más fácil que él.


Luego de campeonar como Welter ante Benítez, perder y reconquistar el título ante Durán y unificar ante el legendario Thomas Hearns, y noquear a Bruce Finch, se descubrió que Leonard tenía un desprendimiento de retina al mismo tiempo que se empezaba a especular con un salto suyo a la división de los Medianos donde reinaba un Hagler demoledor. Empezaron a correrse rumores tanto del retiro como de un eventual combate, por lo cual el oriundo de Washington decidió llamar a una conferencia de prensa. En la primera fila de esta se encontraba el mismísimo Marvin, que apenas pudo controlar sus ansias de asesinar cuando escuchó que Ray anunciaba su retiro. Para ello ni siquiera tendría que haberlo invitado. Hagler quería cobrar el cheque más grande de su carrera y demostrar que era el mejor, pero otra vez su eterno rival, aquel con el que nunca había podido coincidir sobre un ring, lo había cagado. Para ser sinceros, mucho tiempo después Leonard admitió que ni él sabía que iba a decir en la conferencia hasta cinco minutos antes de subir al púlpito, lo cual hizo, según sus propias palabras, totalmente merqueado.
Su adicción a las drogas y tendencia a la joda crecía más y más, especialmente luego del retiro. En 1984 había intentado un regreso, ganando por KO aunque no sin antes visitar la lona contra Kevin Howard. Después de este combate volvió a retirarse, sumiéndose en la farra y la fafafa hasta una noche en la que tuvo una epifanía. Fue precisamente el 10 de Marzo de 1986, cuando Marvin Hagler enfrentó con bastantes problemas a un brutal pegador como John "La Bestia" Mugabi. El tema era que, a pesar de ser un matungo que sólo sabía pegar como mula, el retador estaba poniendo en problemas al campeón boxeando. Allí estaba la clave. Durante el combate Ray empezó a decirle a los de su círculo íntimo "Yo le puedo ganar. Estoy seguro" lo cual sus amigos le atribuyeron más a la cantidad de narcóticos que tenía encima más que a la realidad que, parecía, incapaz de analizar. Pero tenía un punto. A esa altura, luego de dominar el panorama de los Medianos durante tanto tiempo, Hagler estaba desalentado. El tipo fue uno de los que más en serio se haya tomado el entrenamiento en la historia del deporte, aislándose de todo y todos, incluyendo su familia, cada vez que tenía que prepararse para un combate. Después de tanto tiempo, y sin un verdadero desafío por delante, el campeón reinante veía con buenos ojos el retiro.
Entonces, y contra las advertencias de todo su círculo íntimo que le decía "Estás del orto", Leonard volvió del retiro para retar a Hagler.


Pensando que el campeón brutalizaría a un tipo que vivía de joda y venía de tres años de inactividad, los manejadores de Marvin cedieron absolutamente en todo ante la gente de Ray. Así fue que se decidió que se utilizarían guantes particularmente grandes (lo cual disminuía la importancia de la ventaja en fuerza de golpe del dueño del título), un ring excepcionalmente grande (para que Ray aprovechara su velocidad y pudiera escaparse de los embates de su monstruoso rival) y que la pelea fuera a 12 asaltos y no a 15 como se estilaba hacia aquellos años (para disimular un poco el bajón físico de un tipo que había peleado una sola vez en seis años). El campeón prefirió ganar en lo económico. Por primera vez en su vida se encontró por sobre Leonard en este apartado, cobrando 21.000.000 de dólares contra 13.000.000 del retador. Era una bolsa descomunal, a la altura del evento en cuestión.
A pesar de que enfrente tendría a la quimera que había perseguido su vida entera, Hagler no terminaba de concentrarse del todo. Ray aprovechó y no quiso hacerlo enojar. Se la pasó hablando maravillas de su rival. Quería que no pudiera utilizar la furia que le había acompañado durante toda su carrera para motivarse. Se la pasó declarando "Es un grande. Una leyenda. Un tipazo".
Los primeros entrenamientos de Leonard fueron un desastre. Su círculo cercano se quería matar. Le habían llevado muchos boxeadores de primer nivel como sparrings para que pudiera hacer guantes y estos, básicamente, lo recontra cagaron a bifes. Un tiempo después declararía "A esa altura mi cara estaba acostumbrada al maquillaje, no a los golpes". Así y todo, de a poco, iría volviendo a ponerse en forma en vistas al combate, aunque una semana antes del mismo uno de los sparrings casi lo noquea. De hecho no lo hizo por el simple hecho de que NO VAS A SALIR A MATAR A SUGAR RAY LEONARD EN UN ENTRENAMIENTO. Ejem. Sigamos. 
Nadie lo veía como el favorito, y esa era la realidad. Todos seguían pensando que estaba yendo al muere. En la previa, una encuesta entre 67 periodistas mostró que Hagler era el favorito, al darlo ganador 60 de los entrevistados.
Era el 6 de abril de 1987 en la ciudad de Las Vegas, en el Caesars Palace, y se iba a disputar uno de los más grandes eventos de la historia de este deporte. Ray llegaba con 33 victorias y una derrota, mientras que Marvin tenía 62 peleas ganadas, dos perdidas y dos empatadas.



Para sorpresa de todos, Marvin salió plantado como diestro y no como zurdo, lo que para muchos sería la táctica a utilizar. Aquello le hubiera generado mayor incomodidad al retador, aunque también era cierto que muy probablemente este había estado preparándose toda la previa para enfrentar una guardia zurda. 
Desde un principio se notó cuál iba a ser la estrategia de Leonard. Este comenzó a recular cada vez que era necesario, aprovechando todo el espacio que el inmenso ring le proporcionaba para aprovechar su velocidad de piernas, alejándose de aquel monstruo calvo que arremetía cada vez que era posible. La idea de Ray no era sino atacar de a ráfagas y solo de a un par por round. Nunca iba a ir al frente, sino que iba a tratar de que no ocurriera nada más durante todo el combate que esos breves, brevísimos momentos en los que iba a tirar varios golpes para tratar de impresionar al jurado. Y aunque era admirable la capacidad de movimiento de Ray, también es cierto lo que tiempo después dijo Marvin: "Movimiento? Se la pasó corriendo".
A diferencia de otras noches, el campeón no destilaba instinto asesino, y se notaba. Sus golpes causaban daño,  tenían peores intenciones que cualquier cosa que hubiera tirado Leonard en la mayor parte de su carrera, pero así y todo tampoco parecía estar dispuesto a matar o morir completamente. Presionaba, movía la cabeza, e intentaba golpear al cuerpo al retador. Este, en cada round, tenía a un asistente que, desde su esquina, le gritaba "30 segundos!" cada vez que faltaba esa cantidad de tiempo para terminar un round, y entonces arremetía con una de esas ráfagas con las que intentaba robarse el asalto en la mirada de los jueces. Su velocidad de manos le permitía al menos encajar un par de golpes que, seguramente, impresionaban más a quienes debían puntuar que los lentos, sólidos mazazos del oriundo de Newark.



Conforme los rounds avanzaban, la estrategia de Ray quedaba más y más en evidencia. Hagler, frustrado, le gritaba literalmente "dejá de correr y peleá como hombre". Y la realidad es que Leonard se pasó el 95% de la pelea subido a la bicicleta, yendo para atrás, y dividiendo el otro cinco por ciento en ráfagas de ataque y abrazos al campeón. 
Sobre el final del cuarto asalto, Leonard pareció encontrar su mojo, metiendo un par de manos rápidas e incluso tirando un bolo punch que aterrizó muy por debajo de la línea del cinturón, sin que el árbitro siquiera le llamara la atención. El round siguiente Marvin, furioso por un rival que huía constantemente y encima el fouleaba, salió raudo a tratar de lastimar. El retador aprovechó esto para contraatacar un par de veces, pero así y todo Hagler tiraba y metía más. No llamaban demasiado la atención sus golpes, pero estos caían regularmente sobre la anatomía de Leonard. Por un momento en el quinto episodio el campeón puso en aprietos a su rival contra las cuerdas, en uno de los escasos momentos en los que aquello se transformó en un toma y daca. Era el escenario que Marvelous Marvin necesitaba, pero no pudo liquidarlo allí. 
El campeón del mundo estaba furioso por las actitudes de Leonard y por un par de golpes bajos no notificados por el árbitro, pero así y todo, Sugar Ray tuvo la capacidad, por genio, talento y experiencia, de capear el temporal. Promediando el combate el retador ya tenía la boca abierta, demostrando que no tenía la capacidad atlética de antaño. Hagler no terminaba de estar fino y abanicó una cantidad desmedida de veces a lo largo del combate, comiendo aire en muchos de sus ganchos. Pero así y todo una buena cantidad de golpes entraban. Pero a ambos le pasaba. La diferencia era que cada movimiento de Leonard tenía un aire de espectacularidad que enloquecía a la audiencia. Hagler, con su economía de acciones, no entusiasmaba a nadie. Incluso cuando pegaba más fuerte y nunca era realmente lastimado por su contrincante. 
Por momentos Hagler acorralaba a su rival, y aunque pegaba mejor, hay que admitir que Leonard tenía la lucidez de responder siempre, impresionando así a los jueces, fueran estos golpes realmente efectivos o no. El noveno round fue una guerra en la que ambos dieron y recibieron. Por un momento pareció que aquello iba a terminar antes del final, pero Leonard respondía, pegaba y tenía la espalda y la viveza como para saber de qué forma sobrevivir prácticamente a todo. Viejo, falopeado, roto. Lo que fuera. Al tipo le sobraba y era un talento de primer nivel histórico. Eso no hay quien lo dude. Y así, después de pasar más de un sobresalto, Ray volvió a la política de correr, correr, tirar una ráfaga de golpes, y correr un poco más. Angelo Dundee, el mismo que entrenó a Alí, genio de la motivación si los hay, le gritaba antes del onceavo asalto a Leonard "Seis minutos más y sos campeón! Seis minutos te pido nada más! Seis minutos!". Y así el retador salió nuevamente a sobrevivir a un Hagler que se le venía pero al que le faltaba el último cambio en la caja, incapaz de liquidar aquello. Pegaba mejor, más fuerte, pero Leonard se limitaba a contragolpear y a tirar la seguidilla de manos en momentos precisos del round. 
Y así sonó la campana.
El público estalló. Ambos levantaron los brazos anunciándose como ganadores. El jurado respondió mejor a la partida de ajedrez planteada por el retador que a la guerra propuesta por el campeón. Dieron como ganador a Leonard por decisión dividida. Personalmente creo que ganó Hagler por un solo round, por lo que el resultado no fue una injusticia precisamente, sino más bien un test de cómo, de qué forma uno ve este deporte.




Ray se transformó así en campeón mundial en tres divisiones distintas, abriendo las puertas a reediciones lucrativas de sus combates contra Mano de Piedra Durán y Tommy Hearns. Hagler no pudo soportar el hecho de que le hubieran robado (según su parecer) el combate que había esperado toda su vida y decidió retirarse del boxeo. Durante mucho tiempo se especuló con su regreso al ring, pero lo cierto es que la amargura que tenía por lo que había ocurrido aquella velada de 1987 era tan enorme, que, sin una inmediata revancha contra el nuevo campeón en vista, prefirió irse a vivir a Italia donde siguió su existencia como una estrella, llegando incluso a actuar en un par de películas de acción.


Otras grandes peleas de la historia: 
Lo que se dicen huevos: La historia de Micky Ward vs. Arturo Gatti I
No más: La historia de Roberto Durán vs. Ray Leonard II
La Guerra: La historia de Marvin Hagler vs. Thomas Hearns
Trueno y Relámpago: La historia de Julio César Chávez vs. Meldrick Taylor
El último Gran Héroe: La historia de Carlos "el Tata" Baldomir vs. Zab Judah
El Canto del Cisne: La historia de Mike Tyson vs. Michael Spinks
Soy Leyenda: La historia de Roberto "Mano de Piedra" Durán vs. Iran Barkley 
Talent Über Alles: La historia de Evander Holyfield vs. James Toney
El Desembarco: La historia de Roberto "El Cholo" Durán vs. Ken Buchanan
Choque de Titanes: La historia de Sugar Ray Robinson vs. Henry Armstrong
Bombas: La historia de Thomas Hearns vs. Juan Domingo "Martillo" Roldán
Tierra de Gigantes: La historia de Lennox Lewis vs. Vitali Klitschko

7.06.2014

¿Una NBA con 40 equipos?


 Como en NINN no tenemos nada mejor que hacer, que perder el tiempo, nos vamos a meter en el terreno de lo imaginario, lo poco probable, y porqué no, de lo romántico en este post. ¿Que pasaría si el día de mañana el comisionado Adam Silver llama a conferencia de prensa y anuncia que la NBA va a sumar equipos de expansión? ¿Uno? ¿Dos? No señora, no señor, 10 (!), para crear una liga de 40 equipos. Si, así es, en este humilde post vamos a dar datos de los probables diez nuevos equipos, de la nueva forma de reorganización de la liga y de todo un poco. ¿Por qué? Porque nos da el cuero (?).



1º Equipo de expansión: Seattle Supersonics
Esta era obvia. ¿Por qué? Ufff, Tengo que explicar todo (?). Los Seatlle Supersonics fueron parte impresindible de la NBA por años y años. Equipo que se fundó en 1967, sobtuvo un título de la NBA en 1979 y que además participó en otras dos finales (1978 y 1996), obteniendo también 6 títulos divisionales. Se sabe que la NBA quiere devolverle a esta lluviosa ciudad un equipo en la liga (el cual fue sacado vilmente) por lo que esta es la elección fácil. El logo, los colores, todo volvería a ser como lo fué en su época, con el verde y amarillo brillando en el noroeste del país, para hacer frente al duelo regional con los Portland Trail Blazer.


2º Equipo de expansión: Pittsburgh Ironmen
Retomando el nombre del equipo de dicha ciudad que jugó en la temporada inaugural de la NBA, esta ciudad del Oeste de Pittsburgh completa el poker de equipos en las cuatro principales ligas de los Estados Unidos. Esta ciudad, conocida popularmente dentro de yankeelandia como "Steel City", tiene una larga tradición deportiva, aunque no muy relacionada con el basket. Los otros tres equipos son multicampeones en sus ligas (los Pirates tienen 7 títulos en la MLB, los Penguins 3 en la NHL y los Steelers 6 en la NFL). El otro aspecto muy favorable para un equipo de la NBA en esta ciudad, es que el Consol Energy Stadium, casa de los Penguins, fue inaugurada en 2010 y cuenta con una capacidad de poco más de diecinueve mil espectadores para un partido de basket. Los colores del equipo respetarán la tradición de los colores de los otros equipos de la ciudad, con un uniforme visitante en donde predomine el negro, con detalles en amarillo.


3º Equipo de expansión: Las Vegas Desert Tortoises
Reconozco que el nombre es muy poco serio, pero la primera opción era "Las Vegas Sin" pero dicho nombre ya está siendo utilizado por un equipo de Indoor Football, por lo que llamar al equipo como una de las especies animales más especiales que se encuentan en el desierto me parece una excelente idea. ¿Por que un equipo en Las Vegas? Porque es un lugar que apesta (?) de gente, uno de los centros turisticos de preferencia, no solo de los norteamericanos sino de gente de todo el mundo. Tranquilamente podría ser un foco de turismo que puede darle un gran impulso a la ciudad. El tema del estadio puede solucionarse utilizando rápidamente el Thomas & Mack Center, lugar donde se realizó el NBA All-Star Game de 2007 y hogar del equipo de basket de la UNLV, que tiene capacidad para casi diecinueve mil espectadores. Los colores del equipo serían azul y rojo, con destellos de amarillo, para ser similar al mítico "Las Vegas sign".


4º Equipo de expansión: St. Louis Archs
Otro nombre pelotudo, debo reconocerlo, pero el Gateaway Arch que adorna el centro de esta ciudad es precioso y bien vale darle un poco de reconocimiento. Al igual que con Pittsburgh, esta ciudad ya tiene equipos en el resto de las ligas importantes de Estados Unidos, aunque con menor éxito, salvo por los St. Louis Cardinals, uno de los equipos de baseball con más títulos de la MLB con 11. El temita del estadio ya estaría solucionado con el Scottrade Center, que si bien no es muy moderno (es de 1996) puede servir de gran manera, ya que puede albergar hasta casi veintidos mil personas en un partido de basket. Los colores del equipo serían blanco y rojo.


5º Equipo de expansión: New Mexico Roadrunners
Localizado en la ciudad de Albuquerque, este equipo representaría a todo el estado, como pasa en muchos otros equipos en Estados Unidos (Indiana y Utah, para dar un ejemplo dentro de la misma NBA). La primera opción con el nombre iba a ser el obvio "Albuquerque Isotopes", haciendo referencia a cuando en Los Simpsons relocalizan el equipo de baseball de Springfield a esta ciudad. Claro que ese nombre ya esta siendo utilizado por un equipo de ligas menores de baseball en esa ciudad. El estadio, se podría utilizar tranquilamente el The Pit, estadio utilizado por los New Mexico Lobos (equipo de la NCAA) que tiene capacidad para poco más de quince mil personas. Los colores de los uniformes serán con un verde predominante, con detalles en bordó.


6º Equipo de expansión: Calgary Skycrapers
Si bien la primera opción para el equipo era Oilers, el mismo nombre es utilizado por un equipo de NHL de la vecina Edmonton, por lo que le pones este para ahorrarnos embrollos legales (?). El nombre viene porque luego de la crisis del petroleo de 1973, las reservas de petroleo en el estado de Alberta dispararon la economía local y se comenzó una enorme construcción de rascacielos a muy bajo costo, dicha tendencia todavía persiste hoy en día. Sería el segundo equipo de Canadá en la NBA actual, lo cual potencia la tendencia actual de que grandes jugadores jovenes canadienses que están llegando a la liga. Los colores del equipo serán el azul y el negro.


7º Equipo de expansión: Montana Zen Masters
¿Me fui a la mierda? No, que va (?). El ENORME Phil Jackson se retira de los New York Knicks luego de completar su contrato y conseguir sacarlos campeones (?), y de vuelve a su natal y tranquila Montana. Pero el bichito le pica rápidamente y se pone en campaña para la creación de este equipo, en donde sería el GM. El equipo se localizaría en Billings, la ciudad más poblada del estado y tendría como color predominante al azul, al igual que la bandera del estado. Como estadio podrán usar el Rimrock Auto Arena at MetraPark, que tiene una capacidad como para doce mil espectadores, algo perfecto para un estado que no supera el millon de habitantes.


8º Equipo de expansión: Tijuana Matadores
El nombre original para este equipo era Tijuana Beaners, pero el INADI de México no lo permitió. Ahh, si, por si no se dieron cuenta, le estoy dando un equipo de la NBA a México. Claro que esto solo puede pasar acá, en la mente de un demente (?). No es la primera vez que un equipo mexicano sea parte de una liga estadounidense, de hecho, los Toros Mexico, con sede en Tijuana, son uno de los tres equipos de dichos país en competir en la Major Arena Soccer League. Con dicho equipo compartitiían el estadio, el Unisantos Park, del cual casi que no tengo referencias. ¿Pero que mejor lugar para un equipo en Mexico que una zona turistica y que está a solo a 40 Km de una gran ciudad como San Diego? Los colores del equipo, lógicamente, serán los mismos de la bandera mexicana.


9º Equipo de Expansión: Alaska Bears
Seguimos derrapando, en este caso, adjudicandole a un equipo al terreno que Estados Unidos le compró a Rusia allá por el año 1867 por menos de 5 dolares el kilómetro cuadrado. El nombre del equipo era bastante obvio, aunque la otra opción era Alaska Mooses, que realmente no es muy llamativo. El equipo podría jugar tranquilamente en el Sullivan Arena, aunque quedaría un poco chico, teniendo en cuenta que para partidos de basket su capacidad no alcanza las ocho mil localidades. Los colores del equipo serían un marron predominante, en representación de los osos, con detalles de verde y blanco, representando a los bosques y el hielo.


10º Equipo de Expansión: Honolulu Laysans
Lo primero que se me había ocurrido había sido Honolulu Hawaiians, pero la verdad es que era una pelotudes más grande que este post (?). El nombre del equipo de refiere a un ave no voladora que era originaria de las islas pero que se extinguió. El equipo podría hacer las veces de local en el Stan Sheriff Center, que es de la University of Hawaii at Manoa, que tiene capacidad para un poco más de diez mil personal. Los colores del equipo serán el amarillo y el celeste, representando a las interminables playas de sus islas y el mar que se apoya en ellas.



Ya habiendo hecho una pequeña descripción de cuales serían los nuevos equipos de la NBA, vamos a rediseñar las divisiones (vamos a poner cuatro de cinco equipos cada una por cada conferencia) y las conferencias con las nuevas incorporaciones.

Conferencia Oeste

División Pacifico Sur: Integrantes: Los Angeles Lakers, Los Angeles Clippers, Sacramento Kings, Golden State Warriors y Honolulu Laysans.
División Norte: Integrantes: Calgary Skycrapers, Seattle Supersonics, Portland Trail Blazer, Montana Zen Masters y Alaska Bears.
División Medio Sur: Integrantes: Phoenix Suns, Las Vegas Desert Tortoises, New Mexico Roadrunners, Tijuana Matadores and Utah Jazz
División Mediooeste: Integrantes: San Antonio Spurs, Houston Rockets, Dallas Mavericks, Denver Nuggets y Oklahoma City Thunder.

Conferencia Este

División Sur: Integrantes: Memphis Grizzlies, Atlanta Hawks, Miami Heat, Orlando Magic y New Orleans Pelicans.
División Noroeste: Integrantes: Minnesota Timberwolves, Chicago Bulls, Milwaukee Bucks, Indiana Pacers y St. Louis Archs.
División Central: Integrantes: Charlotte Hornets, Detroit Pistons, Toronto Raptors, Cleveland Cavaliers y Pittsburgh Ironmen.
División Atlantico: Integrantes: Boston Celtics, New York Knicks, Brooklyn Nets, Philadelphia 76ers, Washington Wizards.

6.26.2014

Los 10 mejores Quarterbacks de la historia de la NFL


Debuta la sección de la NFL acá en No Inventamos Nada Nuevo y lo hace como se debe, con quilombo(?) Traemos el que para este servidor es el Top10 de los mejores Quaterbacks, Mariscales de Campo, Blancos que pasan la bola(?) o como prefieran llamarlo, teniendo en cuenta todo, desde técnica hasta espíritu ganador, como sea. Bueno, en fin, arrancamos con el Ranking.

Quedó afuera: Troy Aikman






















Arrancamos ya con algo polémico, el bueno de Troy movió los hilos de los Cowboys de principios de los 90's que ganaron 3 anillos, fue un genio, aunque su comienzo no fue del todo esperado, con problemas de intercepciones, no por nada en su primer año lo de la estrella solitaria quedaron 1-15, pero cuando pudo adaptar el cañón que tenía en el brazo a lo que era la liga pudo ayudar a su equipo a lograr los campeonatos, liderazgo, potencia, disciplina, además de crecer cuando la cosa se ponía difícil, ¿Pero entonces por qué quedó afuera del Top10? Fácil, tenía la mejor línea ofensiva de la historia, con ella adelante podía hacer lo que quería, además de tener al lado a Emitt Smith, con ese equipo hasta Mark Sánchez ganaba(?) y tampoco tenía una gran movilidad fuera del bolsillo, además jugó en Dallas hay que odiarlo(?).

Puesto 10: Terry Bradshaw






















El hombre que comenzó la dinastía de los Steelers y el de las cejas rubias(?), comandó un equipo legendario, 4 anillos de campeonato lo avalan, pero comenzó de una manera horrible su periplo en la NFL, inconsistencias, intercepciones, pases a la nada y también bastante bruto, hasta que se adaptó a la liga y ese brazo cañón le dió a Pittsburgh muchas alegrías, como la "Inmaculada Recepción" entre otras tantas, entonces, ¿Por qué décimo? Porque tuvo una carrera demasiado inconsistente, nunca fue la figura central en un equipo donde la "cortina de acero" y el ataque terrestre de Franco Harris eran las principales armas, pero esto no quita sido un crack mucho mejor de los que están hoy en la liga.

Puesto 9: Steve Young






















El hombre que le serruchó el piso a Joe Montana(?), un dato curioso, el primer QB zurdo en entrar al hall of fame, pero entró por lo bueno que fue, tan bueno que hizo que Montana se tenga que ir a Kansas City porque le ganó el puesto, un brazo letal y además preciso, pro también cuando la jugada no prosperaba podía salir por piernas, algo en lo que muchos de los grandes fallan, ganó 3 anillos, dos como reemplazo de Big Joe y uno como titular indiscutido del que fue MVP con una actuación memorable lanzando 6 pases para touchdown, récord, 325 yardas y sin intercepciones, ese era Steve Young dueño de uno de los brazos prodigios que han visto, velocidad, capacidad para buscar segundas oportunidades, salir del bosillo de protección, un genio, si está en este puesto es porque hubo otros más genios todavía.

Puesto 8: Dan Marino




















Quizá el brazo más preciso de la historia de la NFL, sin tanta potencia, pero la compensaba con una precisión quirúrgica, tuvo un récord increíble, más de 5000 yardas en una temporada en una época donde el pase era una segunda opción detrás del juego terrestre, además de llevar a los Dolphins a un SuperBowl con un equipo no muy agraciado, su problema, nunca tuvo en Miami un equipo que acompañara su talento inusitado, ni siquiera contaba con algún receptor top, pero también era dueño de una gelidez pectoral increíble, cuando el partido estaba apretado casi siempre fallaba, aunque también nos regaló jugadas maravillosas como un fake spike para ganar el partido, pero igual si hubiera tenido unos grados más en el pecho ahora tendría un anillo, no se sabe, pero bueno por eso está octavo.

Puesto 7: Drew Brees

















Sé que por esto me van a llover puteadas(?) Pero el bueno de Drew es mi debilidad personal, porque además de ser líder de un equipo ayudó a reconstruir a una comunidad como la de NOLA que fue destruida por el huracán Katrina, tranquilamente pudiera haberse ido a Miami donde iba a cobrar más, pero no eligió ir al peor equipo de la historia de la NFL como eran los Saints, no sólo los hizo un equipo respetable, los hizo ganar un SuperBowl(!!) Y no sólo brilló fuera del emparrillado sino también adentro, pelea palmo a palmo con Marino y Manning el brazo más preciso de la historia, a pesar de ser el QB más bajo de esta lista(1,83) lo compensa con unos huevos así de gigantes, rompió el récord de Marino con más de 5400 yardas en una temporada sola, y como si fuera poco el tipo va y mete otra temporada por arriba de 5000 yardas, más de 50000 yardas en su carrera y sigue sumando, vengan ahora a criticarlo(?)

Puesto 6: John Elway






















Entró a la liga hecho un putito y salió como un hombre(?) John Elway es sinónimo de Denver, cuando fue drafteado por los Colts puso en el grito en el cielo, y antes de debutar fue tradeado a los Broncos de donde nunca se iría, John llegó a la liga y deslumbró como lo hacía en la NCAA, pero algo le fallaba, carecía de eso especial que diferencia de los jugadores buenos de los que ganan campeonatos, así perdió 3 SuperBowls en finales de los 80's, además de chocar de contra los temibles 49ers, los años pasaban y parecía que Elway se iba a ir de la liga sin un sólo anillo, pero en todos esos años dentro de la NFL tuvo una evolución impresionante para pasar de ser un niño mimado, por así decir, a un líder con todas las letras, un cañón por brazo hizo ganar 2 SuperBowls en los sus dos últimas temporada como jugador. Casi 55000 yardas en todas su carrera, 300 pases para Touchdown lanzados avalan lo que fue Elway, pero principalmente fue el ejemplo de como un jugador puede evolucionar dentro la liga.

Puesto 5: Peyton Manning






















Muchos me estarán odiando en este momento, pero la cosa es así. Si las temporadas duraran 16 partidos Peyton sería sin discusión el mejor QB de la historia de juego, pero lamentablemente existe eso llamado postemporada donde hay que jugar 3 o 4 partidos más si se quiere ser campeón, y ahí es donde Peyton flaquea, nunca pudo reafirmar todo lo que hizo en las temporadas regulares en playoffs, ni en 2006 cuando ganó su único anillo, por eso este hombre que tiene el brazo más preciso que vi en mi vida, probablemente el QB más inteligente de la historia está en el quinto lugar, sus 5477 yardas en una temporada, sus casi 65000 en toda la carrera sirven de poco si cuando llega la hora de la verdad su nivel entra en un declive impresionante, 0,91 su porcentaje de intercepciones por juego en temporada regular, 1,07 en playoffs, nada más que decir.

Puesto 4: Brett Favre






















Un animal, con todas las letras, un tipo que puede jugar con la misma intensidad e igual de bien a los 22 que a los 40 años no puede estar fuera del Top4, el brazo más potente de la historia problamente, aunque eso lo hizo tener un problema con las intercepciones, pero no importa porque lo compensaba todo con una inteligencia increíble, sacando cuando entraba en overtime, que en ese momento parecía bloquearse. 3 veces seguidas MVP, llegó a Green Bay y salió de titular cuando nadie lo conocía y se hizo amar, lideró uno de mis equipos favoritos de la historia, en 1996 le ganó a los Patriots, sí en 1996 existían los Patriots, no los fundó Brady, y ganó el SuperBowl XXXI, el único de su carrera, un poco injusto, pero bueno, también como Peyton flaqueó en playoffs, pero no tanto como Manning, pero tiene el record de más victorias para un QB, 186, además fue el tutor de Aaron Rodgers, si el QB de los Packs es lo que hoy es Brett tiene mucho que ver. Además a los 40 años se bancó que lo fajaran de todos lados, un héroe(?).

Puesto 3: Johnny Unitas

Oh Unitas, ese corte de cabello si se puede ver






















Johnny U era un monstruo, a pesar de no tener una gran altura(1,85) Lo compensaba todo con un brazo que tenía una potencia increíble, no por nada le decían The Golden Arm, además de que para poder seguir en la universidad jugando futbol americano se tuvo que anotar en el equipo de baile(!). Cuando llegó a la NFL lo seleccionaron los Steelers, donde no lo hicieron jugar ni un solo minuto, no le renovaron y estuvo jugando amateur hasta que lo llamaron desde Baltimore, los Colts, hoy en Indianapolis, que nunca habían ganado nada, arrancó como suplente hasta que se lesionó el titular y nunca más salió del equipo, 10 veces al ProBowl, 3 veces MVP, innumerables récords que recién ahora 50 años después del gran Johnny se están rompiendo, como 118 victorias como titular en temporada regular, 3 campeonatos de la vieja NFL y como casi cierre de su carrera el SuperBowl V en 1970, hablar de Quarterback es hablar de Johhny Unitas.

Puesto 2: Tom Brady






















Bueno sí, todos lo odiamos, pero no se puede negar que es uno de los mejores de la historia, ganó 3 SB, rompió récords de todos los colores, si cuando hablamos de Peyton dijimos que en los playoffs se achica Tom es todo lo contrario, se agiganta de una manera impresionante, por eso es un hito viviente, hay que aceptarlo, es un ganador nato, aunque ahora no lo demuestre jejeje, pero estoy seguro que cuando se enoje va a volver a ser la máquina que fue, también le recorre sangre fría por las venas, en los momentos determinantes no le tiembla el pulso, a pesar de no llegar a las 50000 yardas en su carrera tiene el mejor porcentaje de victorias de toda la historia, 148 victorias contra solo 43 derrotas. Y sabés que es lo mejor de todo esto, lo eligieron 199 en el draft 2000, impresionante es el segundo mejor de la historia para mí, ¿Por qué segundo? Por esto:

Puesto 1: Tim Tebow

(?)

Puesto 1: Joe Montana

















Joe es tan gran que no sé por donde arrancar a hablar de él, ganador nato, elegido en el puesto 96 del draft por los San Francisco 49ers fue el líder de la más grande dinastía que haya existido, 4 anillos de SuperBowl, quizá no tengo los números más impresionantes de todos los que integran esta lista, pero no importa este nació para jugar SuperBowls, 11 touchdowns y 0, CERO, intercepciones en sus 4 supertazones(?) jugados, nada más para decir, bueno sí, si a Brady le corre sangre fría por las venas a Big Joe le corre nieve, si estuviera 5 abajo, faltaran 40 segundos y tuviera que elegir a un QB para que guía esa última serie ofensiva sin ninguna duda elijo a Montana, si no ver todas las jugadas impresionantes que hizo, tenía el equilibrio perfecto entre potencia en el brazo y precisión, no se si entendieron porque es el mejor de la historia, podría seguir pero tengo sueño(?) Montana 1 indiscutido.