10.10.2011

El canto del cisne


El día 27 de junio de 1988 se enfrentaron en el Atlantic City Convention Hall de Atlantic City, New Jersey, un nene de 22 años conocido como "Iron" Mike Tyson (34 victorias, con 30 de ellas por la vía rápida), campeón mundial de los Pesados de la AMB, CMB y FIB, el invicto Michael "Jinx" Spinks (31 victorias, 21 por knockout), considerado por muchos como el campeón legítimo, lineal e indiscutido luego de haber sido despojado de sus títulos por negarse a una defensa contra Tony Tucker, para pelear por una mejor bolsa.

Desde la retirada de Muhammad Ali, la categoría de los peso Pesados había quedado completamente huérfana. A lo largo de toda la década del '80 se sucedieron varios combates realmente épicos entre grandes de todos los tiempos de la historia del boxeo, pero estas peleas sucedían entre púgiles de divisiones más livianas (Leonard, Hearns, Hagler, Durán...). Aunque nunca fueron los que mejor técnica nos legaron, las peleas de los Pesados siempre estuvieron embuidas en un halo de leyenda nunca igualado. Y con el emerger de Tyson todo volvería a su lugar.

¿Qué hay para decir de nuevo de Mike Tyson? Nacido en Brooklyn, New York, en 1966, Tyson pasó buena parte de su infancia entre corridas y reformatorios. A causa de su personalidad retraída, su pequeño tamaño, su voz aguda, su ceceo y sus lentes de niño fue constantemente maltratado por otros jóvenes del colegio y el barrio. Lo golpeaban, le quitaban sus anteojos, lo insultaban, mientras que él tan solo encontraba refugio en sus hobbies, la cría de palomas y... bueno, la vida de criminal (?). Fue justamente cuando uno de los "bullys" le quitó una de sus aves y le arrancó la cabeza por simple maldad, que el pequeño Mike enfrentó a alguien a los golpes. Y ganó. Esto sería una constante en su vida de ahí en adelante.
En un reformatorio del norte de la ciudad conoció al legendario entrenador Cus D'Amato, quien comenzó a moldear a esta pequeña bestia, a enseñarle el oficio, entrenarlo, y por sobre todo, darle confianza. Luego de la muerte de la madre de Mike, Cus lo adoptó prácticamente como si fuera su hijo, y le dio la confianza y el respaldo que el joven púgil jamás había tenido en su vida.
Desde amateur, Tyson demostró todo el potencial que tenía, y rápidamente se transformó en uno de los tipos más temidos del mundo. Físicamente pequeño para la división (menos de 1,80 metros de altura) pero poseedor de una velocidad asombrosa tanto a la hora de trasladarse por el ring como moverse y tirar las manos, y dueño también de una potencia casi sobrenatural que hacía que, durante fines de los '80 pareciera que las únicas tres cosas que eran inevitables en este mundo eran la muerte, los cuernos, y un knockout en la siguiente pelea de "Iron Mike".
Luego de la muerte de Cus D'Amato la vida personal de Tyson comenzó a desbarrancar nuevamente de forma lenta, pero indefectible, al mismo tiempo que su destreza y capacidad boxística se potenciaba a un ritmo vertiginoso. Luego de un buen tiempo de voltear muñequitos, Mike logró coronarse campeón mundial de peso completo de la CMB en su pelea número 28 como profesional ante el canadiense Trevor Berbick, para añadir la AMB y la FIB en las peleas siguientes.

Spinks, nacido en julio de 1956 en la ciudad de St. Louis, era el hermano menor del mismo Leon Spinks que había sabido dar el batacazo al derrotar a Muhammad Ali en 1978. Ambos destacaron desde muy jóvenes, ganando el oro en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 al unísono (Michael en los pesos Medianos y Leon en los Pesados Ligeros).
Como profesional, Michael arrasó en la categoría de los Pesados Ligeros, siendo campeón de la AMB y la CMB, luego de haber incursionado en sus primeros años en divisiones menores con gran éxito.
En 1985 sorprendió al mundo al dar el salto a la división de los peso Pesados para enfrentar al campeón reinante sin ninguna pelea de "aclimatación" previa. El dueño del cinturón era, nada más y nada menos, que Larry Holmes. Holmes había dominado a voluntad desde la segunda mitad de los años setenta, y tras barrer con toda oposición que se le presentara, incluyendo a Leon Spinks, Ken Norton, y el mismísimo Muhammad Ali, en una de las más grandes palizas que "The Greatest" haya recibido. Estaba a una sola pelea de igualar el récord de Rocky Marziano de 49 victorias invicto, cuando Michael Spinks se cruzó en su camino para vencerlo por decisión unánime. Al año siguiente Spinks le daría la revancha y revalidaría su condición de campeón para luego defenderlo dos veces más antes de enfrentar a Mike Tyson por la unificación de los títulos mundiales.


Como ya se mencionó, la pelea habría de desarrollarse el 27 de junio de 1988 en Atlantic City, New Jersey, entre la estrella más brillante del firmamento boxístico, y un hombre que había hecho todos los méritos para hacerse un lugar entre los más grandes de la división de los pesados.

Lo de aquella noche fue brutal. Fue sorprendente. Fue, prácticamente, obsceno. De 25 millones de dólares fue la bolsa que se llevó Tyson por 90 segundos de trabajo frente a un boxeador experimentado, de calidad, invicto y contrastado: lo mejor que el pugilismo tenía para ofrecer. 25 millones, y en un minuto y medio de combate, Spinks ya había sido tumbado en dos ocasiones por ese ciclón de tan solo 22 años, y no volvería a levantarse. De hecho, no volvería a subirse a un ring. Luego de esa noche, el ex campeón decidió retirarse definitivamente de la práctica profesional del deporte.



Es triste pensar, más de dos décadas después, que ese día, a pocos días de cumplir 23, Tyson alcanzó la cúspide de su talento. Los problemas personales, sus 4 años de prisión luego de ser encontrado culpable de violación, y su abuso cada vez mayor de la cocaína, hicieron que rápidamente su incuestionable calidad se fuera apagando, convirtiéndose en el camino en uno de los más grandes "qué tal si..." de la historia del boxeo.

A pesar de lo que sus condiciones parecían hacer prever a todo el mundo, Tyson nunca llegó a ubicarse entre los más grandes de la historia. Jamás utilizaría todo su potencial, ni se mantendría en ese eximio nivel, ni vencería en ninguna de las peleas realmente importantes que habría de tener luego de su salida de la cárcel. No es el verdadero punto a tener en cuenta, en realidad. La importancia de Iron Mike residió realmente en lo que significó a nivel de impacto popular. Tyson fue el último boxeador en detener al mundo del deporte y el espectáculo cada vez que subía al ring. Fuera por el motivo que fuera (odio, admiración, morbo) y estuviera en su mejor o su peor momento, cada vez que él peleaba el planeta entero posaba sus ojos sobre un cuadrilátero. Varios contemporáneos suyos causaron el mismo impacto: Jordan en el basket, Maradona en el fútbol, Senna en el automovilismo. Pero mientras cada uno de ellos ayudaba a popularizar su deporte en un novedoso mundo de globalización, televisión y merchandising rampante, el boxeo se moría indefectiblemente. Tyson era el dios de una competencia sin futuro. A día de hoy, casi una década después de su retirada, sigue habiendo sido el nombre importante de 4 de los 5 mayores eventos boxísticos con más venta de pay-per-views. Habría otros ídolos, pero la mayoría obedecería a un mercado particular (como De La Hoya con los mexicanos y mexicano-estadounidenses). Tyson, como ídolo global, jamás tendría un sucesor. Su éxito popular, su fama, su nivel de reconocimiento a nivel global, en la victoria y en la derrota, se erigiría en el canto del cisne del boxeo como uno de los deportes más populares del planeta.



Otras peleas históricas:
Lo que se dicen huevos: La historia de Micky Ward vs. Arturo Gatti I
No más: La historia de Roberto Durán vs. Ray Leonard II
La Guerra: La historia de Marvin Hagler vs. Thomas Hearns
Trueno y Relámpago: La historia de Julio César Chávez vs. Meldrick Taylor
El último Gran Héroe: La historia de Carlos "el Tata" Baldomir vs. Zab Judah

2 comentarios:

  1. Lo único que vi de Iron Mike fueron sus años de ocaso, del 2000 para adelante, las demás peleas las vi en la PC, peor no son lo mismo que en vivo, como me gustaría tener un par de años mas solo para poder haber visto a Maradona, a Senna, a MJ en los Bulls y a Iron Mike.Ahora me hacen conformarme con los putos de CR9, Vettel, Lebron y Floyd

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  2. Todos Putos Todos. Yo a Tyson lo vi a partir de las peleas con Holyfield, por lo que tampoco tuve la suerte de disfrutar lo mejor que tuvo. Pero igualmente recuerdo que cada vez que peleaba (incluso en los 90 cuando no era ya lo mismo)era un suceso. Ah, y además nos legó ese JUEGAZO que era el Punch Out! de Nintendo. Crack.

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